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Administración

Claves del comportamiento organizacional en la gestión empresarial

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¿Qué es el comportamiento organizacional? Es el estudio de cómo las personas trabajan juntas dentro de una empresa para alcanzar objetivos comunes. Su importancia radica en que mejora la eficiencia, la coordinación y la satisfacción de los miembros del equipo.

Cursar una Maestría en Administración resulta clave para entender y gestionar el comportamiento organizacional de manera efectiva. Esta formación proporciona las herramientas necesarias para liderar equipos, optimizar las relaciones laborales y crear un entorno favorable que favorezca el cumplimiento de los objetivos empresariales.

Comportamiento organizacional y administración ¿es lo mismo?

Aunque están relacionados, el comportamiento organizacional y la administración no son lo mismo. El primero se enfoca en cómo las personas, los grupos y la estructura afectan el desempeño dentro de una empresa, buscando mejorar la eficiencia y las relaciones internas. 

La administración, en cambio, se refiere a las tareas de los gerentes, como asignar recursos, coordinar actividades y tomar decisiones para cumplir los objetivos. Aunque son disciplinas distintas, un profesional en administración puede gestionar estos aspectos humanos y estructurales para optimizar el ambiente laboral y los resultados globales.

Claves del comportamiento organizacional 

Para gestionar adecuadamente el comportamiento organizacional, es esencial identificar las características y factores que influyen en la interacción de las personas dentro de la empresa o entidad. 

A continuación, presentamos las principales claves que se deben tenerse en cuenta para comprender y aplicar el comportamiento organizacional de manera efectiva:

  1. Cultura organizacional. La forma en que los empleados se relacionan y comparten valores dentro de la empresa tiene un impacto directo en su desempeño. Una cultura positiva promueve la cohesión, la confianza y el compromiso, lo que impulsa el logro de los objetivos comunes.
  2. Trazar objetivos. Que sean compartidos con tus trabajadores y que los alienten a desarrollar estrategias para alcanzarlos. De esa forma sienten que forman parte del equipo y del crecimiento del negocio. 
  3. Comunicación efectiva. La comunicación abierta y clara entre todos los niveles de la organización mejora la coordinación, la resolución de problemas y la toma de decisiones, creando un ambiente laboral más eficiente.
  4. Motivación y reconocimiento. Implementar sistemas de incentivos y recompensas ayuda a aumentar la motivación de los empleados, lo que a su vez mejora el rendimiento y refuerza el compromiso con la organización.
  5. Desarrollo de liderazgo. Los líderes que promueven un ambiente participativo, respetuoso y accesible, y que involucran a su equipo en la toma de decisiones, logran un mayor nivel de involucramiento y satisfacción entre los empleados.
  6. Trabajo en equipo. Fomentar la colaboración y el trabajo en equipo dentro de la organización contribuye a la eficiencia, ya que permite que las personas trabajen juntas para lograr objetivos comunes, compartiendo ideas y conocimientos.
  7. Adaptación al cambio. Las organizaciones deben estar preparadas para afrontar los cambios constantes del entorno empresarial. La capacidad de adaptación y la flexibilidad son esenciales para mantener la competitividad y asegurar el bienestar organizacional.
  8. Condiciones laborales. Un entorno de trabajo adecuado, que incluye infraestructura, accesibilidad y una cultura de respeto y diversidad, favorece el bienestar de los empleados y optimiza su productividad.

Ejemplos del comportamiento organizacional

Si estás buscando ejemplos de buenas prácticas respecto a comportamiento organizacional, aquí te presentamos algunos.

  • Reconocer el desempeño individual: Implementar un programa de «Empleado del Mes» y premiar el esfuerzo con incentivos como un día libre, un bono económico o un reconocimiento público dentro de la empresa.
  • Fomentar el trabajo en equipo: Asignar proyectos colaborativos donde cada miembro del equipo aporte sus conocimientos y habilidades para alcanzar un objetivo común.
  • Organizar talleres de desarrollo personal y profesional: Ofrecer capacitaciones periódicas sobre habilidades técnicas o de liderazgo para mejorar el rendimiento de los empleados y fortalecer su crecimiento dentro de la empresa.
  • Implementar un sistema de retroalimentación constante: Realizar reuniones periódicas donde los empleados puedan expresar sus ideas, preocupaciones o sugerencias para mejorar los procesos de la empresa.
  • Reconocer logros grupales: Premiar el esfuerzo colectivo con incentivos como una celebración grupal o un almuerzo especial cuando un equipo alcanza objetivos importantes.
  • Fomentar el equilibrio entre la vida personal y laboral: Implementar políticas de flexibilidad laboral, como opciones de teletrabajo o jornadas reducidas, para ayudar a los empleados a gestionar mejor sus responsabilidades personales y laborales.

¿Por qué es importante medir el comportamiento organizacional?

Cada medida que se tome en la empresa debe ser medible. Esto permite saber si las estrategias o tácticas ejecutadas están teniendo o no el impacto esperado. Cuando se habla de comportamiento laboral hay 5 KPI que debes tener en cuenta. 

  1. Productividad: El empoderamiento de los trabajadores influye directamente en la productividad de la empresa. Cuando los empleados se sienten valorados y comprometidos con los objetivos del negocio, su rendimiento mejora, ya que comprenden que su éxito individual contribuye al crecimiento de la organización.
  2. Ausentismo: Las altas tasas de ausentismo en una empresa pueden ser un indicativo de problemas en el clima laboral, falta de motivación o condiciones laborales inadecuadas. Es fundamental analizar las razones detrás de estas ausencias y tomar medidas para mejorar la satisfacción y el bienestar de los empleados.
  3. Rotación. Un alto índice de rotación puede señalar problemas en la cultura organizacional, en las oportunidades de desarrollo o en las condiciones laborales. Medir este KPI ayuda a implementar estrategias de retención de talento, como programas de formación, incentivos y planes de carrera atractivos.
  4. Satisfacción laboral.  Evaluar el nivel de satisfacción de los empleados es clave para entender su grado de compromiso y bienestar dentro de la empresa. Factores como el ambiente de trabajo, el reconocimiento, las oportunidades de crecimiento y el equilibrio entre la vida personal y laboral influyen directamente en la motivación y el desempeño de los trabajadores.
  5. Ciudadanía organizacional. Este KPI mide el grado en que los empleados van más allá de sus responsabilidades formales para contribuir al bienestar de la empresa. Acciones como ayudar a compañeros, proponer mejoras, o asumir tareas adicionales sin obligación directa reflejan un alto nivel de compromiso y una cultura organizacional positiva.

Mejorar el comportamiento organizacional no es solo una estrategia empresarial, sino un compromiso con el bienestar de quienes conforman la organización. Identificar sus claves, aplicarlas y medir sus resultados permite crear entornos laborales más eficientes y motivadores. Capacitarte como líder también resulta estratégico para este fin. Por eso no debes descuidar tu formación académica en el proceso.

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